Esta semana nos ha dejado un morisco. Un morisco conocido. Joseito Gerena. Tocaba la guitarra como los ángeles. Quería a sus amigos como nadie. Respetuoso. Amable. Generoso. Se hacía caso de todo lo que le decía Dios. Porque él, hablaba con Dios. ¡Que afortunado!
Animabas las reuniones de amigos de mi padre. ¡Y como te querían! Pues ahora Dios quería que animases las reuniones de sus amigos con tu guitarra. Y con Él te ha llevado.
Siempre te recordaremos. Descanse en Paz.
Os dejo el recordatorio que ha tenido Manolo Bohorquez en El Correo de Andalucía.
El triste adiós de Joselito Gerena
Manuel Bohórquez
No era artista profesional pero tenía alma. Era bohemio y vivía solo en su casita de la Puebla de Cazalla. Tocaba a la guitarra sus propias composiciones y piezas de grandes maestros. Era un hombre querido en el pueblo porque era bueno, cariñoso, ingenuo como un niño, sencillo y servicial. Tenía una anchurosa sonrisa y su punto de ángel. Se acaba de ir. Hace un mes le diagnosticaron un cáncer de colon y ha estado ingresado todo este tiempo en el Hospital de Osuna. Su hermano, el cantautor flamenco Manuel Gerena, dice que ha sido bueno hasta para morirse: “Se ha ido sin armar ruido, como si no hubiese querido hacer sufrir a sus hermanos, sobrinos y amigos”. Días antes de morirse dejó íntegra la comida porque sabía que iba a venir un amigo suyo que necesitaba las lentejas más que él. Con la cantidad de canallas que hay en el mundo, ¿cómo consiente Dios estas cosas? Tenía sólo 57 años. Te llevaré siempre en el corazón, Joselito Gerena.
Manuel Bohórquez
No era artista profesional pero tenía alma. Era bohemio y vivía solo en su casita de la Puebla de Cazalla. Tocaba a la guitarra sus propias composiciones y piezas de grandes maestros. Era un hombre querido en el pueblo porque era bueno, cariñoso, ingenuo como un niño, sencillo y servicial. Tenía una anchurosa sonrisa y su punto de ángel. Se acaba de ir. Hace un mes le diagnosticaron un cáncer de colon y ha estado ingresado todo este tiempo en el Hospital de Osuna. Su hermano, el cantautor flamenco Manuel Gerena, dice que ha sido bueno hasta para morirse: “Se ha ido sin armar ruido, como si no hubiese querido hacer sufrir a sus hermanos, sobrinos y amigos”. Días antes de morirse dejó íntegra la comida porque sabía que iba a venir un amigo suyo que necesitaba las lentejas más que él. Con la cantidad de canallas que hay en el mundo, ¿cómo consiente Dios estas cosas? Tenía sólo 57 años. Te llevaré siempre en el corazón, Joselito Gerena.
